La creatividad está en tus manos

Granada, Granada, Djibouti
El propósito de este blog es investigar acerca del concepto de creatividad: en qué consiste y cómo estimularla en el sistema educativo. Solo aquellas personas que conocen el proceso creativo podrán elegir contenidos, planificar lecciones y organizar materiales que ayuden a los niños a desarrollar las capacidades, los rasgos y las actitudes propias de una persona creativa. El blog pretende diseñar actividades con objetivos creativos que sirvan para complementar la programación de una lección artística.

sábado, 22 de mayo de 2010

A parte de los fines meramente terapéuticos, también se cree que los procesos implicados en la creación artística que mejoran la vida del que la realiza; según esta creencia, al hacer arte y reflexionar sobre los productos y procesos artísticos, las personas pueden aumentar el conocimiento de sí mismas y de los otros.

Por lo tanto potencia:
• Un mayor autoconocimiento
• El respeto al otro
• La creatividad y la imaginación
• La supresión del miedo a sentirse juzgado (arteterapia en grupo)
• La mejora de la autoestima
• Un aumento de la cohesión grupal (arteterapia en grupo)
• La tolerancia y la aceptación de las diferencias como algo positivo
• La concentración.
• Ayuda a encontrar otras formas de comunicación con un mismo y con los demás, liberando el estrés y bloqueos mentales.

Puede haber terapia individual o grupal, pero la ventaja de trabajar en grupos es que las personas con necesidades parecidas o equivalentes se pueden apoyar mutuamente. Por otro lado, en terapia grupal, es más difícil la confidencialidad y las personas pueden tener menos atención.

Conflictos e inquietudes acerca de Arteterapia

Pueden ser trabajados mediante instrumentos de distintos tipos de disciplinas artísticas (música, plástica, teatro, danza), según la situación terapéutica que se esté atravesando. La terapia artística tiene un rango amplio de aplicación, en áreas como la rehabilitación, la educación y la salud mental.

a) Arteterapia y rehabilitación.

Disciplina sociosanitaria que evalúa la capacidad de la persona para desempeñar las actividades de la vida cotidiana e interviene cuando dicha capacidad está en riesgo o dañado por cualquier causa. Utiliza la actividad con propósito y el entorno para ayudar a la persona a adquirir el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas requeridas y conseguir el máximo de autonomía e integración.

Toda ocupación esta compuesta de diferentes actividades y para ejecutarlas debemos tener habilidades. Y durante el ciclo vital, nuestro desempeño varia de tal forma que cumplimos diferentes roles desarrollando múltiples habilidades.
Pero… ¿qué pasa cuando hay ausencia, dificultad o algún tipo de alteración en ese ser humano, dentro de alguna o algunas etapas del ciclo vital?, interviene el terapeuta ocupacional y lo ámbitos de intervención que son:
- Educación
- Discapacidad física
- Discapacidad sensorial
- Discapacidad psíquica
- Psiquiatría
- Geriatría
- Exclusión social
- Adaptación y sistemas de apoyos

b) Arteterapia y educación.

Hoy en día, los alumnos en la escuela actual se caracterizan por deterioro de la atención, desinterés por los aprendizajes escolares, incapacidad para la escucha, egocentrismo, ansiedad, incapacidad de concentración, sin persistencia al esfuerzo, escasa resistencia a la frustración, desánimo y la falta de coraje, exigencia de premios y recompensas para mover mínimamente la voluntad, etc.

Con esto queremos decir que debería de haber un cambio significativo en la educación. Esto mismo dice Beltrán (2003), que propone que igual que las empresas para salir adelante han tenido que reestructurarse, la educación "debería plantearse, desde el comienzo..., qué significa educar, cuál es el papel del profesor, el papel del alumno, el significado de los contenidos y, sobre todo, la nueva configuración del contexto escolar".

Por ello, la arteterapia juega un gran papel aquí, ya que según Callejón, Mª.D & Granados I.Mª. (2003) la consideran "Disciplina de ámbito asistencial e interdisciplinar que utiliza la expresión artística y/o el proceso creativo como recurso de relación, ayuda, prevención y/o intervención terapéutica".

Puesto que percibir, pensar y sentir se hallan igualmente representados en todo proceso creador, la actividad artística podría muy bien ser el elemento necesario de equilibrio que actúe sobre el intelecto y las emociones infantiles (Lowenfiel).

c) Arteterapia y salud mental.

Es indiscutible la importancia que tienen las artes plásticas, no solamente dentro del desarrollo intelectual, sino también del mental: cómo sirve de ayuda en los distintos procesos psíquicos y psicológicos de las personas. Es una buena “medicina” para tratar los problemas de salud mental como el autismo, problemas psíquicos, déficit en el lenguaje, etc. Este tipo de déficits presentan problemas de comunicación, por esto, la terapia artística sería un buen recurso para ello.

Ana González Diz aseguró que la aplicación de esta disciplina en los centros educativos reduce los casos de violencia escolar, ya que mediante el arte y la creación del proceso creativo, los adolescentes consiguen canalizar su agresividad, reducir su nivel de ansiedad, lo que disminuye la violencia escolar.

¿Qué es Arteterapia?

Es una disciplina del campo de la Psicoterapia, un tipo de Terapia artística o creativa, resultante de la convergencia de las teorías psicológicas, técnicas y conocimientos artísticos. Aunque estudios de Fernández Añino (2003) señalan que la arteterapia está subordinada al psicoanálisis.

La Terapia a través del arte, consiste en el uso de diferentes disciplinas artísticas con finalidades terapéuticas. Mediante el uso de materiales artísticos sin necesidad de experiencia previa, ni largos aprendizajes técnicos. La arteterapia pone el énfasis en la escucha interior, la atención y la espontaneidad. Es una profesión con más de setenta años de historia que se encuadra dentro de las profesiones asistenciales.

Según dicta la Asociación Profesional Española de Arteterapeutas (ATe), “el Arteterapia es una profesión asistencial que utiliza la creación artística como herramienta para facilitar la expresión y resolución de conflictos emocionales o psicológicos. Se practica siguiendo una metodología y bajo un marco o setting terapéutico definido. Dichos parámetros se basan en la teoría del Arteterapia, la Psicoterapia Analítica de Grupos, las Psicoterapias Dinámicas y la Teoría del Arte Contemporáneo.”

La definición de Arte Terapia propuesta por la Asociación Americana de Arte Terapia es la siguiente:
“…proporciona la oportunidad de expresión y comunicación no verbal, por un lado mediante la implicación para solucionar conflictos emocionales como para fomentar la autoconciencia y desarrollo personal. Se trata de utilizar el arte como vehículo para la psicoterapia, ayudar al individuo a encontrar una relación más compatible entre su mundo interior y exterior.”

Por lo tanto, tiene dos objetivos: 1. Empleada para conflictos e inquietudes psicológicas; 2. Para el auto-conocimiento, el desarrollo personal, la mejora de la salud y la calidad de vida.

domingo, 9 de mayo de 2010

Estimulación de la creatividad

La idea principal de este apartado es considerar que la creatividad -producto, persona y proceso- no ocurre en el vacío: es una actividad sensible a variables educativas, sociales y culturales y, en consecuencia, puede estimularse y desarrollarse, especialmente por medio de la educación y de la experiencia personal. Treffinger (1986), entre otros autores, admite como mera habitual del sistema educativo la mejora del pensamiento creativo y la capacidad para solucionar problemas con nuevas perspectivas.
La bibliografía científica sobre la potenciación del pensamiento creativo es cuantiosa. La mayoría de ella incluye investigaciones sobre efecto positivo de ciertos programas preparados para potenciar el talento creador mediante intervenciones realizadas bien en periodos largos, o bien en cortos, incluso de pocas horas, lo cual permite inferir que la creatividad, como toda capacidad humana, es modificable (Cropley y Urban, 2000; Halpern, 2003). También se sabe que, siguiendo determinados principios psicopedagógicos en el proceso de enseñanza/ aprendizaje e incorporando esta capacidad a las tareas de cada una de las disciplinas curriculares, puede enseñarse a actuar de manera más creativa.
La psicología ha elaborado modelos y técnicas que ayudan a los educadores a organizar la didáctica de la clase de una manera más interactiva e informal y a los alumnos, a ejercitar, simultáneamente, el pensamiento convergente y divergente, enriqueciendo así las operaciones mentales y superando formas inadecuadas de llevar a cabo las actividades escolares. Estas técnicas se prenden fácilmente y pueden aplicarse en diversas situaciones.

Estudios sobre la mejora de la creatividad.


La creencia de que la creatividad se incentiva mediante intervenciones específicas tiene muchos partidarios. Guilford y Tenopyr (1968) asumen que las personas con inteligencia verbal baja probablemente no serán muy creativas, pero podrán mejorar otros sentidos; Perkins (1990), independientemente de los datos acumulados acerca de la cuestión señala varias consideraciones cognitivas en apoyo del supuesto de que el pensamiento creativo es educable; Cropley (1992) afirma que todos los estudiantes tienen capacidad para pensar de manera convergente y divergente; Amabile (1996) argumenta que, con procesos cognitivos normales, cualquier persona puede aspirar razonablemente a producir un trabajo con cierto nivel creativo dentro de un determinado dominio y Ward (2001) comenta que, cuando se avivan los procesos cognitivos y los cambios conceptuales, se influye también en la creatividad en las escuelas consiste en la aplicación de programas de validez ya comprobada y también de la metodología de la infusión.
Los programas creativos propiamente dichos buscan, entre otros objetivos: estimular la percepción analítica del medio físico y social; adquirir destrezas y habilidades; desarrollar procesos de ideación, indagación, imaginación y toma de decisiones; potenciar factores clásicos de fluidez, flexibilidad, originalidad y elaboración; crear actitudes positivas hacia la transformación personal, tales como conductas interrogativas, críticas, curiosas, tolerantes y abiertas al cambio; inculcar la disposición a ser creativos.
Basados, principalmente, en un modelo teórico específico, los programas cuentan con materiales estructurados y adaptados a los diferentes niveles académicos. Si bien las revisiones de los efectos de su aplicación en los componentes de la creatividad muestran resultados diversos, se considera que estos programas son bastante eficientes. Treffinger, Sortore y Cross (1993) afirman que en dicho año existían aproximadamente 25 programas a disposición de los científicos y de los centros educativos. Para un listado y conocimiento completo de ellos, véase Nickerson, Perkins (1995), Starko (1995) y Hrubby (1999).
Clark (1986) y Crople (1992) llaman la atención sobre la formación del profesor como variable esencialmente relevante para alcanzar objetivos que los programas presentan respecto a los estudiantes. El primer autor recoge la sugerencia de que, antes de la intervención, los profesores deberían asistir a cursos específicos para conocer profundamente sus aspectos teóricos y metodológicos. Sobre todo en grupos reducidos y bien motivados, la habilidad y el entusiasmo del profesor y la interacción mediadora y reforzadora que se establece entre ambos protagonistas –profesor y alumnos- favorecen los resultados.
Sin embargo, en opinión de otros especialistas en el tema, la mera aplicación de programas no es suficiente, aunque aquellos ofrezcan buenas oportunidades para poner en práctica la creatividad. El deseo de desarrollar esa capacidad debe ser el núcleo de la educación; por tanto, debe estar presente en todo lo que implica el proceso enseñanza/ aprendizaje, en los contenidos y en las didácticas, esto es, en todos los momentos educativos; lo aconsejable será entonces, mantener una actitud de moderación, de apertura y de sensibilidad en el uso de cualquier programa.
Como respuesta a esta inquietud, recientemente se ha introducido en el sistema educativo la denominada “metodología de la infusión”, que consiste en enseñar, paralelamente del pensamiento divergente y contenidos curriculares, respetando los tiempos didácticos asignados a estas dos finalidades. La idea exige reconocer que el estudio de contenidos ofrece múltiples oportunidades para practicar la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y la elaboración y para fomentar rasgos de personalidad propios de las personas creativas –perseverancia, curiosidad, tolerancia respecto a la ambigüedad y diversidad de intereses-, de modo que el currículo puede convertirse en un medio natural para estimular la capacidad creadora (Sanz de Acedo Lizarraga e Iriarte Iriarte, 1999; Starko, 1995; Swartz, Kiser y Reagan, 1999; Swartz y Parks, 1994; Tishman, Perkins y Jay, 1995). La infusión, al ser una metodología abierta a todas las experiencias de aprendizaje, tiene más probabilidad de transferir los procesos, las estrategias y las destrezas adquiridas a disposición de los científicos y de los centros educativos y fuera del aula.
Como resumen de este apartado, convendrá mencionar el metanálisis de Cohn (1984) quien estudió 106 casos en los que se ponía de manifiesto el hecho de que los componentes de la creatividad mejoran con la práctica; y también el de Rose y Lin (1984), con 46 estudios. Estos últimos autores estiman un valor medio del efecto de la intervención de 0,47 en fluidez, flexibilidad y originalidad de 1,08 en solución de problemas creativos verbales. Apoyan estos resultados las afirmaciones de Runco y Sakamoto (1999) cuando hablan de que es posible incentivar la creatividad mediante intervenciones apropiadas, principalmente en la escuela.

Bibliografía:
Toynbee, A., citado en Taylor, C., Revista UdeG, Dossier la atención a los niños sobresalientes, núm. 5, junio-julio, Guadalajara, México, 1996

La creatividad como una herramienta de desarrollo

La creatividad es como un sueño

miércoles, 21 de abril de 2010

Creatividad y motivación

¿Qué es lo que dirige la creatividad? Las respuestas que se dan a esta pregunta se asocia, lógicamente, con la motivación: el comportamiento creativo está acompañado de tenacidad, pasión, devoción, concentración y persistencia, rasgos, todos ellos, propios de una persona motivada.

La teoría psicoanalítica es la primera que señala la incidencia de la motivación dentro del campo creativo y explica la conducta creativa como una forma de reducir la tensión causada por el deseo de desarrollar actitudes inaceptables. Freud (1959) afirmó que los adultos pueden desviar la energía libidinal sobrante en direcciones socialmente admitidas, como, por ejemplo, la manifestación creativa. Sugiere que, de manera semejante al papel que el juego desempeña en los niños, la actividad creativa permite a los adultos trabajar paralelamente al conflicto existente dentro de sí mismos y llenar un mundo imaginario con contenidos emocionales. Otros teóricos de esta línea dan a entender que la creatividad está motivada por la necesidad de encauzar adecuadamente los impulsos agresivos o destructivos inconscientes (Gardner, 1989, 1993).

El interés por la motivación intrínseca y extrínseca reaparece como parte integral del modelo presentado por Amabile (1983, 1996). La motivación intrínseca equivale a comprometerse con una actividad percibida como interesante, envolvente, satisfactoria y desafiante. Muchas investigaciones avalan lo apropiado de este tipo de motivación en la creatividad.

Por el contrario, la motivación extrínseca parece no favorecer tanto la creatividad, incluso, en ocasiones, impide alcanzar niveles altos de motivación intrínseca (Calder y Staw, 1975). Consiste en comprometerse con una actividad que suponga alguna meta externa al propio trabajo, como lograr conseguir un premio o conseguir reconocimiento social (Crutchfield, 1962; Lepper, Greene y Nisbett, 1973). Con todo, también existen estudios que destacan los efectos positivos de la motivación extrínseca en las personas creativas (Amabile 1996; Friedman y Föster, 2001). Luego las recompensas verbales o materiales, tanto en la escuela como en el trabajo, también pueden ayudar a fomentar la creatividad.

Como conclusión, cabe decir que es habitual que los motivos intrínsecos actúen en la fase inicial del proceso creador y los extrínsecos, en los momentos problemáticos y en la fase final (Sanz de Acedo Lizarraga, 1998). Lo ideal será que ambas motivaciones estén presentes en el individuo, pues cada una de ellas, a su modo, posibilita que la creatividad brote y se desarrolle en la persona.
Sanz de Acedo Lizarraga, María Luisa. Creatividad individual y grupal en la educación. España: EIUNSA, 2008.
Sternberg, R. y T. Lubart, "Creando mentes creativas", Revista UdeG, Dossier La atención a los niños sobresalientes, núm. 5, junio-julio, Guadalajara, México, 1996.